En el caso de mobiliario transportable afectado por insectos xilófagos, se recomienda su tratamiento en Cámara de Shock Térmico.
El método de la Cámara se ha seleccionado frente a otras alternativas, por diferentes causas, entre las que destacan la eficacia, rapidez y ausencia de olores. Otros métodos, como la inmersión, buscan impregnar la madera en su totalidad en insecticida, lo que genera que la pieza desprenda olor durante mucho tiempo. El tratamiento mediante productos líquidos depende de diferentes factores físicos como porosidad de la madera o grado de humedad, que en el tratamiento en cámara de shock térmico no son limitantes.
La ventaja de este método frente a la anoxia, además de la rapidez, es que se realiza en una cámara rígida, sellada, que posee menor pérdida que las burbujas que se realizan en la anoxia.
La cámara de shock térmico de Hernani posee unas medidas de 7×2,5×2,5metros y el tratamiento curativo realizado no requiere de productos químicos. Luego es posible aplicarle un preventivo superficialmente, en el que la pieza no se sumerge en líquido, simplemente se le aplica en la superficie el protector, por lo que se evitan los olores posteriores.
La Cámara de Shock Térmico es un sistema que es limpio, eficaz y no daña las piezas, los barnices, las pinturas, policromías ni demás materiales en buen estado. Permite introducir las piezas sin desmontar maquinarias (relojes, radios..) ni cristales.
El ciclo completo viene especificado por pruebas realizadas en los laboratorios Cidemco y CTBP, que han otorgado a la Cámara diferentes certificados de calidad.
Estos certificados hacen referencia a la eficacia del método curativo frente a ataque de insectos xilófagos, la ausencia de variaciones en la conservación de madera antigua con policromías doradas tratada con la cámara, y la ausencia de variaciones en las propiedades mecánicas de los libros tratados por este método.
Este tratamiento ha sido utilizado durante más de 30 años en museos, iglesias, bibliotecas, etc, tratando esculturas, pinturas, lienzos, mobiliario, piel, textil, papel, policromías, etc… con la supervisión de restauradores.