El equipo técnico de Argi lleva años realizando tratamientos mediante el sistema de anoxia de piezas delicadas de patrimonio eclesiástico y particular.

En este tratamiento, las piezas son introducidas en una bolsa de plástico de polietileno de baja permeabilidad y sellada herméticamente en la que el oxígeno será absorbido.

El sistema de anoxia dispone de un medidor continuo de temperatura, humedad y concentración de oxígeno dentro de las bolsas que manda datos en tiempo real, pudiendo saber en todo momento el desarrollo del tratamiento y pudiendo presentar al final del mismo los valores obtenidos.

Hemos realizado estos tratamientos en iglesias de Hondarribia, Astigarraga, Donostia, Oiartzun, Pasaia, Mutriku, etc.. pero también a cientos de particulares que poseen piezas delicadas afectadas por xilófagos.